Sistemas de alto rendimiento, diseñados para mover o dosificar fluidos, asegurando seguridad, eficiencia y confiabilidad en sus procesos industriales.
Sistemas diseñados para garantizar mezcla uniforme, estabilidad de proceso y máximo rendimiento, incluso en las condiciones más exigentes de operación.
Sistemas de medición de caudal que combinan tecnología avanzada, alta precisión y conectividad, permitiendo optimizar el proceso y tomar decisiones basadas en datos reales.
Sistemas de alto rendimiento, diseñados para mover o dosificar fluidos, asegurando seguridad, eficiencia y confiabilidad en sus procesos industriales.
Sistemas diseñados para garantizar mezcla uniforme, estabilidad de proceso y máximo rendimiento, incluso en las condiciones más exigentes de operación.
Sistemas de medición de caudal que combinan tecnología avanzada, alta precisión y conectividad, permitiendo optimizar el proceso y tomar decisiones basadas en datos reales.
Concentradoras
Minería metálica
Hidrometalurgia
Minería metálica
Oro y Plata
Minería no metálica
Fundición de cobre
Explosivos

La industria de concentrados de cobre constituye el núcleo más potente de la gran minería chilena, siendo la principal fuente de ingresos por exportaciones y un motor esencial para el PIB nacional. En este proceso, el mineral chancado y molido se transforma en pulpa y, mediante reactivos como colectores, espumantes y modificadores, se separa el cobre de la ganga. El concentrado resultante, con leyes entre 25% y 35%, es espesado, filtrado y transportado hacia fundiciones o puertos a través de camiones encapsulados, trenes o mineroductos. En paralelo, se gestionan millones de toneladas de relaves, cuyo manejo seguro es uno de los mayores desafíos ambientales e industriales del país.
Ofrecemos soluciones integrales y adaptadas a cada etapa del proceso de concentración, combinando equipos de bombeo, agitación y sistemas de control diseñados a la medida de las operaciones. Algunas de nuestras soluciones en este mercado consideran lo siguiente:
Nuestro foco está en entregar equipos robustos, seguros y con ingeniería flexible, capaces de integrarse de forma eficiente al flujo de concentrados y al manejo de relaves.

El proceso de hidrometalurgia se utiliza para el tratamiento de minerales oxidados de cobre. El mineral chancado se deposita en pilas de lixiviación, donde se irriga con una solución ácida que disuelve el cobre contenido en la roca. Esta solución, llamada PLS (Pregnant Leach Solution), se conduce hacia las plantas de extracción por solventes (SX), donde el cobre se concentra y purifica. Finalmente, el cobre es recuperado mediante electro obtención (EW), obteniendo cátodos de cobre de alta pureza (99,99%), listos para su comercialización.

La producción de oro y plata en Chile proviene tanto como subproducto de la minería del cobre, como de faenas auríferas y argentíferas donde estos metales son el producto principal.
En 2023, el país alcanzó cifras récord cercanas a 37 toneladas de oro fino, además de un aumento sostenido en los envíos de plata, impulsados por la demanda internacional y su creciente uso industrial.
Este sector requiere una gestión robusta en el bombeo y transporte de fluidos críticos, desde pulpas altamente abrasivas hasta soluciones de lixiviación con cianuro y otros químicos agresivos, donde la confiabilidad de los sistemas de bombeo es clave para la continuidad operacional.

La minería no metálica se dedica a la extracción de minerales que no poseen propiedades metálicas, como el yodo, litio, sal, fósforo, cal y otros componentes. Estos minerales son fundamentales como materia prima para la producción de fertilizantes, productos agrícolas, tratamiento de aguas y suplementos para la alimentación animal; donde Chile se destaca por ser el principal productor de yodo a nivel mundial y un importante referente en la producción de Litio. De este modo, el sector de la minería no metálica exige soluciones robustas, eficientes y capaces de operar en condiciones exigentes de procesos químicos con productos de alta peligrosidad, corrosión y abrasión; además de contar con equipos especializados para movimiento y control de sólidos a granel.

La fundición de cobre constituye un pilar estratégico para la minería chilena, al agregar valor a los recursos minerales mediante la transformación del concentrado en ánodos, potenciando a Chile como un productor integral y competitivo a nivel global. Este rol se ve reforzado por la producción de ácido sulfúrico a partir de los gases emanados en la fundición, lo que favorece la economía circular al suministrar un insumo esencial para otras faenas mineras.
Dado que las operaciones se realizan en condiciones extremas, con altas temperaturas y fluidos altamente corrosivos, la seguridad de las personas, la protección del entorno y el compromiso con el desarrollo sostenible son principios fundamentales que contribuyen al crecimiento nacional.

La industria de explosivos es crítica para la continuidad de la minería: la fragmentación del macizo rocoso define productividad, costos y seguridad aguas abajo. En Chile coexisten plantas de fabricación, plantas de transferencia en faena y flotas de camiones fábrica (MMU). Los fluidos más habituales incluyen emulsiones (con formulaciones que varían según cada proveedor), soluciones oxidantes como nitrato de amonio y ácido nítrico, combustibles y lubricantes, aditivos y solventes. El entorno combina químicos agresivos con condiciones severas (polvo, vibración, amplitud térmica y altitud), lo que exige equipos seguros, confiables y compatibles químicamente, además de mantención simple y planificada